Archivo para Marzo 2017 | Página de archivo mensual

Dice mi amiga Laura, de Ninola desings, que enseñe los procesos de creación. Y es verdad. Es casi la parte que MÁS nos gusta a los que nos dedicamos a esto de la creatividad. Siempre queremos saber el cómo, qué hay detrás de todos los trabajos que vemos. Recuerdo que de pequeña cuando iba a los museos y veía una obra que me fascinara mucho, tanto tanto,  tenía que sentarme delante con mi cuaderno de dibujo más mis lápices de colores y copiarlo. Tal cual. Si no, me daba ansiedad. Una vez me fui a ver una expo de los artistas del siglo XIX Austriacos, del movimiento secesionista de Viena. (Klimt and company). Total ahí estaba yo copiando las increíbles estanterías art nouveau. Todas. No podía parar, hasta que no las copiara no cesaba el latido de mi corazón de dar grandes botes. Necesitaba arrancar el secreto del algún lado. Y no, copiando no se llega al secreto. pero se aprende. Luego fui copista durante un verano en el Museo del Prado. (Pero esa ya es otra historia).

Procesos. Me encantan, y la mayor parte de las veces me gustan mas que los finales. ¿Lo que mas me cuesta? Los comienzos. Pasar el puente de “voy a” para mi, es el más difícil. Una vez conseguido el camino es  fácil hasta llegar a ese punto que todo fluye y ZAS! llegas al fin.

En esta foto vemos el dibujo que hice y luego montado en all over. Para mi si es un extra poder dibujar las partes del allover juntas.Como un solo dibujo, qunque luego lo vaya a variar. Así veo cómo van a quedar los colores. Casi siempre un color me llama a otro. Lo mismo me pasa con las formas: Unas llaman a otra. Cuando hago algunas grandes sé que va a necesitar algunas medianas para calmar, y a su vez sé que voy a necesitar algunas pequeñas para rellenar. Y todo esto lo veo más fácilmente cuando hago el dibujo junto, de una sola vez, un solo folio. Las partes juntas.

Ahora no puedo (David mi hijo me llama), pero mañana subiré mas ejemplos de mi proceso.

Ha pasado un año desde que no escribo por aquí. Os podría contar cómo fue PV y cómo fue ir con el coche a mil empresas para vender mis patterns. Mil o cinco. Y todo, todo, al final va bien. Si tenemos en cuenta que el fin de cada día es aprender. No quiero morirme y pensar !vaya, eso no lo sabía!.

Trabajo en el Corte Inglés. Como muchas otras empresas relacionadas con el textil abrieron su propio equipo de estampación y gráfico el pasado verano.. El tener que dibujar todos los días te obliga a sacar muchas herramientas que ya ni pensabas que tenías (ahora con lápiz, ahora con rotu), y solucionas y buscas soluciones (pequeños motivos que te solucionen un estampado, un color que siempre te salva) y así poco a poco creas un estilo. Y esto es bueno (si no te repites a ti misma, que es muy malo). Y para que esto último no ocurra pueden pasarte dos cosas: o que te obligues a ti misma a hacerte moodboards con s colores variados y distintos y formas o que tengas una jefa-diseñadora-que sabedeloquehabla  que te pida diseños a SU estilo pero con tu estilo. Y a mi me han ocurrido las dos cosas. Por un lado tengo que hacer muchos moodboards para cada diseño y obligarme a resolver no con mis propias herramientas sino con el moodboard, y (segundo) tener una mega jefa que sabe muy mucho.

Mi sueño al entrar en una gran empresa era repetir la experiencia vivida en Adidas (workshop) de ocho meses. En este nos juntaron a unos cuantos del gremio del diseño , en todas sus variantes, y a través de palabras sacaban de nosotros nuestras definiciones de sexy, sensual, atrevido, urbano, callejero etc. Nunca nos dieron imágenes de las que partir. Nunca solucionaron nuestros diseños a través de sus imágenes. Solo añadían conceptos que nosotros teníamos que incluir a través de nuestros diseños. Fue la mejor experiencia de mi vida artística. Ahora, en el día de hoy, no concibo trabajar de ninguna otra forma. Para mí sería como utilizar un teléfono de pared para comunicarme, un poco ridículo. No siempre los diseñadores trabajan igual. No siempre ellos o ellas entienden tu forma de trabajo. Pero, como la experiencia me enseña, si al final el resultado que les presentas es bueno, poco a poco cederán a tu forma de trabajar e incluso te acompañarán. Es verdad que siempre es más fácil hacer lo primero que salga. Pero este tipo de trabajos yo los llamo huellas invisibles. Tu pincel ha pasado por ahí pero ya  no está.

He aprendido a concentrarme en cada trabajo, intentar coger el hilo que va dentro de cada uno y así intentar que salga algo de magia de cada uno.

Os dejo este diseño que ya está fuera en el mercado, como vestido y como blusa. Yo me lo compraré como vestido. Y creo que es el resultado de mis pensamientos anteriores: una buena jefa de diseño, unas buenas palabras comunicadas, y alguien con ganas de hacerlo lo mejor posible.