Dice mi amiga Laura, de Ninola desings, que enseñe los procesos de creación. Y es verdad. Es casi la parte que MÁS nos gusta a los que nos dedicamos a esto de la creatividad. Siempre queremos saber el cómo, qué hay detrás de todos los trabajos que vemos. Recuerdo que de pequeña cuando iba a los museos y veía una obra que me fascinara mucho, tanto tanto,  tenía que sentarme delante con mi cuaderno de dibujo más mis lápices de colores y copiarlo. Tal cual. Si no, me daba ansiedad. Una vez me fui a ver una expo de los artistas del siglo XIX Austriacos, del movimiento secesionista de Viena. (Klimt and company). Total ahí estaba yo copiando las increíbles estanterías art nouveau. Todas. No podía parar, hasta que no las copiara no cesaba el latido de mi corazón de dar grandes botes. Necesitaba arrancar el secreto del algún lado. Y no, copiando no se llega al secreto. pero se aprende. Luego fui copista durante un verano en el Museo del Prado. (Pero esa ya es otra historia).

Procesos. Me encantan, y la mayor parte de las veces me gustan mas que los finales. ¿Lo que mas me cuesta? Los comienzos. Pasar el puente de “voy a” para mi, es el más difícil. Una vez conseguido el camino es  fácil hasta llegar a ese punto que todo fluye y ZAS! llegas al fin.

En esta foto vemos el dibujo que hice y luego montado en all over. Para mi si es un extra poder dibujar las partes del allover juntas.Como un solo dibujo, qunque luego lo vaya a variar. Así veo cómo van a quedar los colores. Casi siempre un color me llama a otro. Lo mismo me pasa con las formas: Unas llaman a otra. Cuando hago algunas grandes sé que va a necesitar algunas medianas para calmar, y a su vez sé que voy a necesitar algunas pequeñas para rellenar. Y todo esto lo veo más fácilmente cuando hago el dibujo junto, de una sola vez, un solo folio. Las partes juntas.

Ahora no puedo (David mi hijo me llama), pero mañana subiré mas ejemplos de mi proceso.