Lola San Román Moniquilla

 

 

Conferencia de Lola SR Jornadas de textil 2 de abril.

Cuando muchas me preguntáis por contactos o maneras de entrar en esta o aquella empresa, me doy cuenta que dar una respuesta única, o un email o un teléfono sería no solo contraproducente sino también, que no le haría ningún favor a largo plazo a la carrera de la persona que me está preguntando.

Lo más seguro es que llamara a ese teléfono, y que a lo mejor entrara. Así a lo maripronto. Por necesidad de trabajar en cualquier lado, sin saber si es lo más adecuado para nuestro estilo o aspiraciones. Y lo peor de todo, ese será casi el fin. Un teléfono un contacto.

Cuando en realidad, si aprendes que este es un recorrido a largo plazo, y que una ficha te va a llevar a la otra, y que son las pequeñas puertas las que luego se abren y son grandes proyectos, entonces no solo disfrutarás más sino que a la vez irás más tranquila, porque sabes que todo es un proceso y no un final, y tendrás menos ansiedad.

Y poco a poco crearás una sinergia positiva.

La mejor forma de empezar en este negocio, y creo que, en todos, es saber buscar, saber aprender y saber validarte.

Saber buscar: a gente/clientes, empresas, marcas. Encontrar tu nicho. Encontrar tu lugar.

Aprender: de los demás, de tus habilidades, a manejarte en el mercado, a ganar dinero. De cómo siempre mejorar tu producto.

Validarte: a través de las redes, de los grupos de gente como tú, de ver tus diseños ahí fuera y que se reconozcan como tuyos.

Conocer a gente que está en el mismo barco: para no estancarte, no auto complacerte, y sentir todas juntas las mismas penas: bajos precios, baja demanda etc. Reírte.

El saber qué quieres, parar, y escribirlo, esto no sólo te va obligar a pensar en ello sino que además te va a colocar, te va a obligarte a definirte. Y esto es super importante. Casi lo más.

Cuando aprendes conoces nuevas formas, te das valor a ti misma, votas por ti, te quitas poco a poco inseguridades y además conoces a gente que está en tu mismo barco y que con un poco de suerte, estará a tu lado siempre.

Y luego quieres poner en marcha lo que has aprendido. Y aprendes a buscar. Y pertenecer al mundo de los adultos: al mercado y ganar dinero, que es lo que lo confirma. Ser autosuficiente.

Os voy a hacer un breve resumen de cómo en mi camino una ficha me llevó a la otra. Tanto en el mundo laboral, como en mis estampados.

Una vez terminé el Máster de Superficies en el IED conocía a  todos los profesores, y pensé que al máster le faltaba clases de acuarela y dibujo. Escribí un proyecto y se lo presenté al Director. Y empecé a dar clases. La que había sido la directora de mi máster Inés de Casita de Wendy, necesitaba que alguien hiciera el B2B de su marca, y me presenté. Quería conocer la forma de ponerme en contacto con empresas, las formas protocolarias y perder el miedo al mundo textil tan lejano de mí. Trabajé para ellos y aprendí mucho. Conocí a distintas empresas que luego seguí viendo.

Me fui a Premier Vision: quería aprender cómo se vende, el qué se vende y quién lo hace. Lo aprendí y a la vez conocí, presentándome yo misma, a gente, como el estudio PIL PIL que me ayudarían a enfocar cómo plantear mi camino. (Me escribí con ella durante años vía email). Y a Minakani: el gran diseñador. Aprendí quienes eran los lideres en ventas freelance y lo que hacían y supe que había un hueco.

Volví sabiendo el doble, y habiendo a gente como yo: si ellos estaban ahí, yo también podía.

Tenía lo primero que cambiar mis estampados: lo había hecho todo vectorial por sugerencia de una profesora y resultaba que se vendía mejor lo que yo sabía hacer mejor: las acuarelas y las temperas.

En PV descubrí la gran herramienta de los listines en las webs. De donde saqué los emails de todos los que pensaba que tenían que ver conmigo: acuarelas y temperas. Estudié muy a fondo todos los estudios y agencias y me hice una lista donde yo puedo encajar.

Hice mi lista, llamé por teléfono. En Sedatex me dijeron que si: ellos me mandaban qué tendencias yo enviaba de vuelta todos los previos que quisiera. Ellos escogían y pagaban. Tuve una suerte increíble: la persona que se encargaba de los encargos sabía y sabe la biblia sobre composición y me lo escribía. Aprendí una burrada.

Para Validarme a mi misma entro en plataformas como Keka cases y Spoonflower, quiero ver mis estampados ahí fuera. (Todo lo que mando a Sedatex ni sé dónde se va a vender ni puedo publicarlo).

Quiero aprender más y me apunto a cursos en US y en Australia. Gracias a estos cursos me salen ofertas en US sobre todo, y con ellos aprendo: que la que sabe es la que pregunta: pregunta qué formato quieren, cuántas capas, que si CMYK o RGB. No puedo dar nada por hecho: cada empresa tiene su historia.

En Sedatex aprendo a soltar la mente y a ver más tipos de estampados que los florales. Aprendo a trabajar rápido y a saber cambiar de paleta de colores según lo que se vaya necesitando.

Decido ir con Eliana, compañera del Máster, a Premier Vision. Llevo demasiados estampados con lápiz: no se venden. Aprendo cómo presentar los prints, los míos, ya que aprendo que NO hay una forms específica y que la mejor es la que mejor le vaya a tus estampados. Y aprendo todo de facturas e impuestos.

Aprendo: todos los contactos que conozco me dan resultados un año después. Esta norma ya la aplico por vida: lo que haga este año se verá en resultados el año que viene.

Conocemos a Alicia Villodres: la que luego será un referente constante en mi camino y además se convierte en una colega. Y por fin, aunque se vende poco, e incluso nos timan, conocemos a muchos clientes, que luego iremos a visitar a sus oficinas y venderemos.

Aunque ya me tiro a la piscina de la acuarela todavía no sé diferenciar entre ilustración donde no se necesita una continuidad y estampado, donde todo es continuidad.

Los estampados que se venden SI cumplen esta característica.

El dominó sigue: En España me dedico a visitar a todos los nuevos clientes que he conocido y a más, ya que he visto que ellos están interesados en mi trabajo. Visito Desigual, Mango, Oysho, TCN etc. Me fijo en las diseñadoras de las que me han hablado como Laura desigual o en Alicia Villodres para seguirlas de cerca y aprender.

En las empresas conozco a las compradoras que luego cuando se van a otras empresas o proveedores me llaman para volver a enseñarles mi trabajo: y hasta hoy.

Siempre hago reflexión de lo que vendo y de lo que quiero: me doy cuenta de que los estampados que se venden cumplen todos con una característica: tienen movimiento. Son todos estampados para ropa y por lo tanto tienen que ayudar a la caída, fluidez de esta.

Busco dónde aprender sobre este tipo de estampados.

Para validar mi trabajo y darme a conocer creo mi web. Invierto demasiado sin saber qué demanda el cliente: monto una tienda online donde se venden los estampados: no se vende ninguno. Soy demasiado nueva y ellos quieren asegurarse de quién soy etc. Aprendo que para sacar cualquier cosa es mejor sacar la versión mas económica y poner las orejas bien abiertas para escuchar qué quiere el cliente y tener medios (porque no los has gastado) para dar eso que quiere el cliente. Esto se convierte en un máxima mía: solo hago lo que me piden.

Me estoy dando a conocer y algunas empresas me llaman para trabajar para ellas, como Castilla Textil. Pero sigo con mis clases a nivel personal y con las del IED y vendiendo mis prints. Castilla textil me encanta, pero está en Toledo.

Voy a NY a conocer PV, y a un agente que está interesada en mis prints. Me timan, no puedo hacer nada.

Pero conozco a varios proveedores italianos. Aprendo sobre precios y de cómo los americanos venden. Es otro mercado donde se vende a mansalva.

Vuelvo a PV Paris sola, y representando a cinco diseñadoras, entre ellas Moniquilla. Solo es la segunda vez y todo el mundo me dice que para empezar a vender tienes que ir por lo menos tres. Pero vendemos más y conozco a muchos más clientes que luego a lo largo de los siguientes meses (como ya me habían asegurado funciona el mercado textil) compran. Primero ven, te conocen y luego se acuerdan de ti y te llaman. De todas formas yo siempre mando mis pdfs donde enseño algunos de mis prints. No todos. En el mundo de la moda no se suele enseñar nada hasta que la marca haya sacado el producto.

A la vuelta poco a poco he ido formando un nombre y nuevas diseñadoras de estampados me piden cursos. Los doy y empiezo a darme cuenta de que lo que mas me gusta es enseñar.

Y tengo varias ofertas de trabajo en empresas y decido meterme en El Corte Inglés como acuarelista. Aprendo lo que no está escrito de las diseñadoras de prenda. Me hacen ver el aspecto fundamental que tiene que cumplir un estampado: que fluya. Que ayude al trabajo de la diseñadora de prenda: que tenga caída. Si no consigues esto a la diseñadora no le interesa tu trabajo por que se lo estás poniendo más difícil. Aprendo todas las distintas formas de entregar trabajos y hay un aspecto común: siempre se trata de facilitar el trabajo al que lo recibe: si mando un bordado a India: no le mandes el dibujo con tipo de punto: mándale el bordado con una sola línea: ya le pone él o ella el punto. Conozco a algunos proveedores, pero pocos. Y si: aprendo los estampados más importantes: seamless y freeflowing: movimiento en estado puro.

A la vez necesito hacer trabajos de freelance que sean más característicos de mi estilo así que llamo a agencias en US para saber si me representan. Solo agencias de florales de tempera o acuarela, a cuanto mas especifica la agencia más le llamaran para comprar ese producto. (En un estudio realizado en Alemania durante el covid sobre las pequeñas empresas, descubrieron que las que ms habían crecido, con una diferencia del tres al nueve por ciento, eran las mas simples: las que habían volcado sus energías en poco productos, pero bien hechos).

Cada vez doy mas cursos y voy aprendiendo lo que quieren las nuevas diseñadoras. Me coge Abby, una agencia en NY especializada en florales. Me manejo bien con los colores americanos y además (palabras suyas) tengo un toque europeo. Se lleva en un principio el 60%, y luego el 50%. A más estampados haces mas vendes. Solo se venden los mejores. SIEMPRE. Al final me doy cuenta que la historia no es tanto a qué precio se venden sino si se van a vender, cuales y por qué.

En el Corte conozco el fast printing en su máxima expresión. Es bueno aprender lo que es, no tanto quedarse ahí. Degenera un poco el trabajo artístico.

Me sigo moviendo todo lo que puedo en redes sociales, en foros y en Ferias. Con mucho cuidado en la redes ya que el trabajo que vendo pasa a ser de la empresa. en Instagram creo comunidad que me ayuda mucho. Helen Dealtry me explica muchas cosas de tintas y pinceles. Caitlin ofrece tips super valiosos además de ser una diosa.

Termino en El Corte y decido no trabajar para otra empresa. Trabajo de freelance y por fin doy las clases que quiero.

Sigo vendiendo con un agente en España. Sigo e la feria de Madrid presentando proyectos y en la feria de decoración también. Sigo definiéndome cada vez más, me voy acercando a mi nicho.

 

Sigo conociendo a las que están en el mismo barco y así llorando todas juntas, creando sinergias para ver más lejos.

Y con ganas de hacer los mejores estampados del mundo. Tanto en acuarela como en gouache para separar colores desde el principio. A largo plazo y con vistas al horizonte.

Muchas gracias. Espero veros en el camino.