Seamos sinceros. Os morís por saber quién me ha hecho la web. Y seamos sinceros. Es lo primero primerísimo a la hora de querer venderte: tener una web. Te colocas en Primera plana de Linkedin, pones cartelitos de todas tus maravillas en tu blog, instagrameas hasta tus bragas, y todo es maravilloso, muy bien hecho y con amor. Y para ver los productos necesitas una web. Que no es un batiburrillo de fotos en tumbrrrl, ni en un blog o, no!, en facebook! NO. Tienes que tener una web.
Desde que yo abrí la mía: enero, he tenido cientos de visitas, muchas de ellas a nivel profesional y lo que quieren ver ante todo es SI TÚ eres profesional, por que si no, no te compran o contratan. Y cómo me di cuenta? por que muchos de ellos me contestaban a mis emails comentando lo bien planteada que está mi web. Y si es lo primero primerísimo que van a ver de ti y de ello depende que te vuelvan a ver, mas te vale que merezca la pena: Que no haya mas de dos frases que sobran, que no tarde mas de dos segundos en cargar, que no haya mas de dos fotos tuyas haciendo el lírico, que no aburras a nadie.
Yo quería una web, pero no quería hacerla yo. Sabía que wix es bueno, bueno. Pero yo ya tenía la cabeza con mil cosas que hacer, y sobre todas las cosas: cosas que sé hacer. Por que para mi no hay nada peor que hacer algo que no sé…y que no me interesa…pero lo hago por ahorrar dinero (lo hice) y al final estoy perdiendo….por que llevaba seis meses y no tenía web…(me pasó). Aprendí.
Y contraté a terrific.
¿Y Qué os parece si dentro de unas semanas os cuento cómo me planteé mi web?

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Y yo feliz.